jueves, 31 de marzo de 2011

Aplicación de los Principios de Encabezamientos de Materia

Libro 1: Historia del cine europeo

Principio de especificidad: historia-cine, es el tema sobre el que trata este libro
Principio de síntesis: Cine
Principio de uso: Cine es el más usado
Principio lingüístico: Término en español
Principio de uniformidad: cine, ya que una materia debe tener siempre un mismo encabezamiento
Principio de economía: el más correcto es Historia-cine, cine, debido a que debemos limitar lo máximo

 Libro 2: Manual de electricidad

Principio de especificidad: El tema principal sería electricidad , ya que se trata de una manual de electricidad
Principio de síntesis: Electricidad
Principio de uso: El término electricidad, no ocasionará problemas ya que es muy usado y conocido por los usuarios.
Principio lingüístico: Término en español
Principio de uniformidad: Electricidad, ya que una materia debe tener siempre un mismo encabezamiento
Principio de economía: Energía eléctrica, energía



Libro 3: Atlas de anatomía humana

Principio de especificidad: Anatomía-humana, este libro trata sobre este tema.
Principio de síntesis: Anatomía-humana
Principio de uso: Anatomía es un término que debería causar problemas
Principio lingüístico: Término en español
Principio de uniformidad: Anatomía, ya que una materia debe tener siempre un mismo encabezamiento
Principio de economía: al limitar el número de encabezamientos el más adecuado es Anatomía, también sugiero fisiología.


Libro 4: Lecciones de derecho mercantil

Principio de especificad: Derecho-mercantil, este libro trata sobre este asunto.
Principio de síntesis: Derecho-mercantil
Principio de uso: La materia mas adecuada para su recuperación es derecho-mercantil
Principio lingüístico: Término en español
Principio de uniformidad: Derecho-mercantil, ya que una materia debe tener siempre un mismo encabezamiento.
Principio de economía: derecho mercantil, es que creo mas adecuado, aunque también sugiero otros como comercio o derecho civil


Libro 5: Introducciones a la filosofía

Principio de especificidad: Filosofía, ya que es el tema del libro.
Principio de síntesis: Filosofía, ya que es la materia que abarca la temática global del libro.
Principio de uso: Filosofía, ya que es un término común y conocido.
Principio lingüístico: Término en español
Principio de uniformidad: Filosofía, ya que una materia debe tener siempre un mismo encabezamiento.
Principio de economía: Al limitar el número de encabezamientos, creo que Filosofía es el más adecuado.

jueves, 17 de marzo de 2011

Tras el rastro de la biblioteca publica

Por biblioteca se suele entender hoy día una colección de libros -o de información en distintos soportes- o el lugar donde se conservan. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos consideraciones. La primera es que esa misma colección ha sido conocida también como librería término habitual hasta el siglo XIX; así, cuando Felipe V abrió al público una colección bibliográfica lo hizo con el nombre de Real Librería, predominando la forma latina.
La segunda es que hay que considerar que el término biblioteca tiene distintos significados . Chartier recoge los principales durante la Edad Moderna. En primer lugar, sería el lugar donde se colocan los libros y, muy relacionado con esto, también la misma colección de libros que se guardan en ese espacio. En segundo lugar, sería una selección o compilación de distintas obras de la misma naturaleza o del mismo tema. Y, por último, los catálogos de libros también eran denominados con el mismo término en el siglo XVII.
A lo largo de la historia se han ido proponiendo distintos discursos sobre la lectura pública y sobre la biblioteca. El historiador de la educación Antonio Viñao destaca cuatro :

  • El eclesiástico, que se tiene que adaptar a una nueva situación en la que la Iglesia ha perdido su hegemonía intelectual..
  • El pedagógico: en aquellos años se producen transformaciones importantes como la diversificación e incremento de los libros escolares, la introducción de la lectura como materia obligatoria en las escuelas de niñas, etcétera.
  • El bibliotecario, con diversas orientaciones: los bibliotecarios conservacionistas de las bibliotecas de erudición y de estudio. Los bibliotecarios moralizadores y filántropos de las public libraries anglosajonas y de las bibliotecas populares de Francia, Italia o España. En todo caso enmarcado dentro de la tendencia hacia el aumento de las bibliotecas y de la profesionalización de los bibliotecarios.
  • El liberal-progresista: las bibliotecas abiertas al público para difundir la lectura pública.
En lo referente al concepto de biblioteca pública hay que hacer varias matizaciones. El adjetivo “pública”, tal y como se entiende en la Edad Contemporánea, tiene sus orígenes en la Ilustración con la difusión de la cultura y la proliferación de los saberes. El liberalismo y la progresiva tendencia hacia la democratización resaltarán el papel de la biblioteca pública como centro donde toda la población se podía informar y formar. Sin embargo, el concepto no era nuevo, ya se aplicaba a las bibliotecas de la Antigüedad. Para Hipólito Escolar, estudioso del mundo del libro y las bibliotecas, la biblioteca de Alejandría fue “la primera biblioteca pública o civil, en el sentido de que no estaba al servicio exclusivo de su dueño o de un colegio sacerdotal o de una comunidad docente y de que su colección tenía carácter enciclopédico” y fue en esa biblioteca donde comenzaron a elaborarse los primeros glosarios y comentarios, las listas de cánones o listas de autores sobresalientes en cada género, los catálogos y los repertorios bibliográficos . En el siglo XVI ya circulaba el concepto y cuando el erudito Juan Páez de Castro propuso a Carlos V, y después a Felipe II, la creación de una Real Biblioteca hacía referencia a una biblioteca “pública” . Pero difícilmente podía ser una biblioteca para toda la población, mayoritariamente iletrada.

También hemos de considerar que una colección de libros colocados en un lugar y con posibilidad de ilustrar a un amplio conjunto de la población ha estado latente en la mente de muchos eruditos y hombres de letras de una forma más o menos explícita. Durante el Siglo de Oro el fraile franciscano Diego de Arce escribió un pequeño libro en favor de las librerías y su promoción y defendía así sus intenciones.

A lo largo de la historia, subyace una misma idea: una biblioteca abierta a un grupo más o menos heterogéneo de personas, por lo tanto, no restringida a una persona, una familia o una comunidad religiosa.

En el siglo XVIII se creó la Real Librería precisamente como biblioteca pública. Su carácter de biblioteca pública se reflejaba en su apertura a los estudiosos y para ello debió ser debidamente organizada; a lo largo del siglo se realizaron
numerosos inventarios y catálogos, por autores y por materias, con el fin de hacer más accesibles sus fondos.

Pero en el siglo XVIII seguía prevaleciendo en España la concepción de que biblioteca pública era aquella abierta a los eruditos. Con el paso de los años esa idea comenzó a cambiar, no se trataba ya de que existiera una Biblioteca Real que ofreciese sus saberes a los más doctos, sino que además era conveniente que existiesen bibliotecas repartidas por todo el territorio y que no se destinasen exclusivamente a los más sabios, sino que las clases medias6 pudiesen también acceder a ellas, el modelo pronto manifestó sus limitaciones y apareció un nuevo concepto, la biblioteca popular, que sería el tipo de biblioteca dominante en la política bibliotecaria que se practica durante el Sexenio Revolucionario.

Por lo tanto, bajo la cobertura de biblioteca pública se pueden recoger distintas realidades, que sólo tienen en común la idea de biblioteca a la que se puede acceder sin ninguna cortapisa legal, pero con amplias diferencias entre la biblioteca “erudita”, la de “clases medias” o “liberal-burguesa” y la “popular”.
Actualmente, el concepto de biblioteca popular ha tendido a desaparecer y se ha difundido el de biblioteca pública, en tanto que se considera que éste último es el que engloba a la biblioteca organizada para permitir el acceso y la difusión de la información al conjunto de los usuarios, con la inmensa mayoría de la población alfabetizada.
La biblioteca pública en todo caso se trata de un organismo en continua evolución, adaptado a su contexto y con funciones que varían a lo largo del tiempo. En suma, hemos de considerar que la biblioteca pública se desarrolló en el marco de una nueva sociedad donde se estaba consolidando el modelo de comunicación liberal con el auge de la prensa, la relajación de la censura y el triunfo del modo de vida de la clase media.

jueves, 10 de marzo de 2011

Los encabezamientos de materia

La introducción nos habla de la importancia de las listas de encabezamientos de materia en las bibliotecas publicas, como estas surgen en Estados Unidos, pero no solo es allí donde se han creado listas y publicados normas, también en países como Italia, Alemania, Francia o Gran Bretaña. Respeto a España también se han hecho cosas, destacaremos el estudio de Carmen Rovira, sin embargo en los últimos 30 años poco se había hecho, y no estaba demás crear una lista/código para los bibliotecarios españoles, así en 1975 se formo una comisión que se reuniría con asiduidad para conseguir una lista de encabezamientos de materia al servicio de las bibliotecas publicas, obtener una lista española y al mismo tiempo universal...
Normas de uso:
Tendremos que tener en cuenta la finalidad que persigue la lista de encabezamientos de materia.
Para la asignación de encabezamientos de materia habrá que tener unos conocimientos básicos.
Debe ser especifica, con el encabezamiento debe designar una materia y decirnos de que trata el documento.
Síntesis, debemos asignar la materia con de la manera mas simple posible.
Habrá que tener en cuenta el uso que se va a hacer de dichas listas y donde va a ser utilizada.
La lista deberá ser en español y seguir un orden normal y de una manera usual.
Uniformidad: cada materia debe tener siempre el mismo encabezamiento, teniendo en cuenta sinonimia y homonimia.
Economía, habrá que limitar el numero de encabezamientos para un mismo documento, pero evitando encabezamientos demasiado genéricos.