La segunda es que hay que considerar que el término biblioteca tiene distintos significados . Chartier recoge los principales durante la Edad Moderna. En primer lugar, sería el lugar donde se colocan los libros y, muy relacionado con esto, también la misma colección de libros que se guardan en ese espacio. En segundo lugar, sería una selección o compilación de distintas obras de la misma naturaleza o del mismo tema. Y, por último, los catálogos de libros también eran denominados con el mismo término en el siglo XVII.
A lo largo de la historia se han ido proponiendo distintos discursos sobre la lectura pública y sobre la biblioteca. El historiador de la educación Antonio Viñao destaca cuatro :
- El eclesiástico, que se tiene que adaptar a una nueva situación en la que la Iglesia ha perdido su hegemonía intelectual..
- El pedagógico: en aquellos años se producen transformaciones importantes como la diversificación e incremento de los libros escolares, la introducción de la lectura como materia obligatoria en las escuelas de niñas, etcétera.
- El bibliotecario, con diversas orientaciones: los bibliotecarios conservacionistas de las bibliotecas de erudición y de estudio. Los bibliotecarios moralizadores y filántropos de las public libraries anglosajonas y de las bibliotecas populares de Francia, Italia o España. En todo caso enmarcado dentro de la tendencia hacia el aumento de las bibliotecas y de la profesionalización de los bibliotecarios.
- El liberal-progresista: las bibliotecas abiertas al público para difundir la lectura pública.
También hemos de considerar que una colección de libros colocados en un lugar y con posibilidad de ilustrar a un amplio conjunto de la población ha estado latente en la mente de muchos eruditos y hombres de letras de una forma más o menos explícita. Durante el Siglo de Oro el fraile franciscano Diego de Arce escribió un pequeño libro en favor de las librerías y su promoción y defendía así sus intenciones.
A lo largo de la historia, subyace una misma idea: una biblioteca abierta a un grupo más o menos heterogéneo de personas, por lo tanto, no restringida a una persona, una familia o una comunidad religiosa.
En el siglo XVIII se creó la Real Librería precisamente como biblioteca pública. Su carácter de biblioteca pública se reflejaba en su apertura a los estudiosos y para ello debió ser debidamente organizada; a lo largo del siglo se realizaron
numerosos inventarios y catálogos, por autores y por materias, con el fin de hacer más accesibles sus fondos.
Pero en el siglo XVIII seguía prevaleciendo en España la concepción de que biblioteca pública era aquella abierta a los eruditos. Con el paso de los años esa idea comenzó a cambiar, no se trataba ya de que existiera una Biblioteca Real que ofreciese sus saberes a los más doctos, sino que además era conveniente que existiesen bibliotecas repartidas por todo el territorio y que no se destinasen exclusivamente a los más sabios, sino que las clases medias6 pudiesen también acceder a ellas, el modelo pronto manifestó sus limitaciones y apareció un nuevo concepto, la biblioteca popular, que sería el tipo de biblioteca dominante en la política bibliotecaria que se practica durante el Sexenio Revolucionario.
Por lo tanto, bajo la cobertura de biblioteca pública se pueden recoger distintas realidades, que sólo tienen en común la idea de biblioteca a la que se puede acceder sin ninguna cortapisa legal, pero con amplias diferencias entre la biblioteca “erudita”, la de “clases medias” o “liberal-burguesa” y la “popular”.
Actualmente, el concepto de biblioteca popular ha tendido a desaparecer y se ha difundido el de biblioteca pública, en tanto que se considera que éste último es el que engloba a la biblioteca organizada para permitir el acceso y la difusión de la información al conjunto de los usuarios, con la inmensa mayoría de la población alfabetizada.
La biblioteca pública en todo caso se trata de un organismo en continua evolución, adaptado a su contexto y con funciones que varían a lo largo del tiempo. En suma, hemos de considerar que la biblioteca pública se desarrolló en el marco de una nueva sociedad donde se estaba consolidando el modelo de comunicación liberal con el auge de la prensa, la relajación de la censura y el triunfo del modo de vida de la clase media.
No hay comentarios:
Publicar un comentario